Pero si lo miramos de otra forma, igual hasta puede tener sentido este “aumento”. Entrecomillo ese aumento porque no será tal, ya que parece ser que también sustituirá al motor V8 5.4 que actualmente montan los Shelby Gt500. Eso sí, también sustituirá al V8 4.6 del Ford Mustang GT.
Por un lado, mejoramos en potencia al término medio
del Ford Mustang aumentando su cilindrada (recordemos que estará en los 400 CV aproximadamente) y hacemos lo propio con los Shelby Mustang GT500, ya que dudo mucho que añadiendo un compresor esa potencia no supere fácilmente los 550 CV.
Así también se aprovecha el mismo bloque de motor para dos coches. Más de lo mismo en varias versiones es igual a reducción de costes. Y eso es realmente lo que interesa a Ford. Abaratar costes sin perder de vista ni a los seguidores del Ford Mustang ni a sus rivales, el Chevrolet Camaro y el Dodge Challenger.
Este movimiento es posible que se complemente también con otro cambio de motor, en este caso para las motorizaciones V6. Se abandonaría el actual V6 4.0 por el nuevo y mucho más eficiente V6 3.5 EcoBoost. Se aplica el downsizing y posiblemente se mantengan las cifras de potencia, conteniendo consumos y emisiones, que es lo que realmente interesa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario